MAR ACOSTA

gritos de colores

Ay pintura, fuente de placeres e inconformidades. De paz y de guerra. Nace del conflicto, como el universo mismo.

Pintura de árbol simbólico con composición orgánica y colores intensos

La pintura es una necesidad más que una decisión.

Detalle pictórico con texturas densas y capas de óleo

Trabajo principalmente con óleo, me parece que funciona como la vida: acumulando a lo largo del tiempo errores, correcciones, trabajo. Capas de momentos, de colores, de sentimientos. Borrar y volver a pintar. No trabajar con una imagen fija, sino dejarse descubrirla. No seguir una línea recta, permitir las contradicciones. Reflexionar sobre la pintura es reflexionar sobre la vida.

Paisaje surrealista con formas orgánicas y estética alienígena

Me interesa más el proceso que el resultado final, obviamente. El resultado final es casi que un mal necesario. Necesario para terminar con una pintura y poder comenzar otra. Para poder explorar otros colores, otras formas, otras ideas. Aunque no me interesa el resultado final, sí creo que hay un vínculo entre las formas y los colores que terminan encerrando significados. Me parece que la primera capa siempre son los sentimientos vertidos al bastidor. No creo que primero tengan que estar las ideas y luego la pintura, sino al revés.

Dejar las ideas en segundo plano revitaliza la práctica de la pintura porque implica que hay algo importante en el estar siendo (estar pintando), más que en el Ser Pintor. Porque es la práctica quien crea identidad, y en última instancia, comunidad, y no viceversa.